Me curé de herpes tipo 2 en 30 días
Mira, Esto que te voy a contar puede sonar falso. Irreal. Fantasioso. Pero es verdad.
Hace unos 4 años estaba en la calle haciendo unas cosas del día a día. En una de esas reconozco un rostro que me estaba mirando fijamente en un lugar al que había entrado.Era la prima de un primo (no tiene nada que ver conmigo o mi familia esta chica).
Con una gran sonrisa se acercó, me abrazo y me miro con ojitos de “Heeeyyy como has cambiado estas muy guapo" (Las cosas como son jajajaja).
Hable rápido y le dije que tenía que irme. Ella de inmediato me dijo:
"Dame tu número, vamos a vernos luego para tomar algo y hablar."
Le dije que si, por que no. Le di mi número, ella también estaba simpática y ese mismo día me escribió. Empezamos hablar. su intención se notaba mucho. La conversación la dirigió muy rápido en “lo mucho que le había gustado”. Quería que pasara algo más. ¡Quería coger! Pero empezó a ser muy insistente.
A ver, yo también quería coger. Todos queremos coger. Pero allí había algo raro. Se lo guapo y sexy que soy pero tampoco era para tanto jajajaja.
Decidí no responderle más, ella seguía escribiendo. Algo me decía que tuviese cuidado. No respondí más.
Pasaron los días y un par de semanas. Una noche estaba ocupado haciendo unas cosas importantes en mi laptop. Era tarde, de noche, media noche.
Estaba terminado lo que hacía y publique algo en el estado de mi whatsapp. ¿Adivinen quien respondió el estado de whatsapp en menos de lo que dura un pestañeo?, Exacto, era el vecino al que le pedí algo prestado y no se lo había devuelto jajajaja. Claramente fue la chica.
Ella: ¿qué haces despierto a esta hora?
Yo: terminando algo que estaba haciendo.
Ella: mmmm que bien.
Ella: ¿entonces?
Ella: vamos a coger o le da miedo que le quede gustando.
Primero: Cara de sorprendido con los ojos bien abiertos como cuando ves a la novia de tu amigo besándose con otro.
Segundo: ¿Saben cuándo un tipo con mirada sádica esta viendo fijamente el escote de la blusa de una chica con senos grandes y que la chica se tapa porque se siente muy incómoda como la mira? Bueno, yo no me sentí así jajajaja.
Yo si quería coger, tenía muchas semanas, no sé cuántas, pero tenía muchas semanas sin tener relaciones sexuales. Y quería coger.
Solo que no esperaba que fuera ella sino alguien más. Que suerte.
Espesamos hablar nuevamente. La conversación se puso interesante. Empezó a calentarse muy rápido. Se puso caliente.
¿Qué tan caliente? ¡MUCHO!
Empezó a enviarme audios. Audios con voz sexy de chica mala diciendo lo que quería que le hiciera y quería hacer. Yo solo escuchaba, no decía nada.
Luego empezó a enviar fotos. Con ropa que la hacía ver sexy y provocativa. En lencería. Me gusto lo que vi.
Videos donde me decía “mira lo que te vas a comer”. Yo no decía nada. Yo solo movía la cabeza hacia arriba y abajo diciendo “Si, me la voy a comer” jajajajajaja.
Sin dudarlo nos vimos al siguiente día. Fuimos a un lugar a beber un par de cervezas, hablar y cumplir la misión: coger.
Hablamos por un rato sobre varias cosas y luego ella retomo la conversación de la noche anterior y me dice: ¿bueno, entonces que, vamos a coger o qué?
No diré que me puse nervioso, pero si diré que me dio risa.
Me dijo: ¿Por qué se ríe? No es broma, quiero coger contigo, me gustas mucho.
Le dije que primero debe saber algo y segundo debes responderme unas preguntas. Y decir la verdad sin dudar. Y no mentir.
Lo primero que le dije es que me gusta coger sin condón, pero que no me gusta hacerlo con cualquier chica, sino que soy muy muy selectivo y quisquilloso. Le dije: si acepte estar aquí hoy contigo no es porque sea seguro que vamos a coger. NO.
Lo segundo que le pregunte fue como estaba su salud en general y en especial su salud intima. Que, si había alguna infección, mal olor o enfermedad de transmisión sexual.
Y que si la había pues fuese sincera para evitar un muy mal rato y que yo la podía ayudar a resolverlo si tenía alguna infección de transmisión sexual.
Le dije que lo de anoche me gustó, pero no quiere decir nada. Ella me dijo que NO. Que ella estaba bien de salud y que ella sin condón no iba estar con nadie.
Le dije que está perfecto y que entonces no hay nada más que hablar aquí. Terminemos de tomar las cervezas para llevarte a tu casa.
Se me queda mirando y me dice ¿en serio? Le digo si, aquí hoy no va pasar nada.
Terminamos las cervezas, pague la cuenta y salimos del lugar.
Íbamos caminando a mi auto y se me queda mirando y me pregunta: ¿Es en serio que me vas a llevar a mi casa porque no me gusta tener intimidad sin condón?
Fue un rotundo “Si” de mi parte. (Chicos, no hagan esto, siempre con preservativo, fui muy irresponsable).
Le dije que si quería estar conmigo era sin condón. Y que si yo había aceptado estar con usted es porque usted está bien de salud, no tiene infecciones, malos olores o alguna enfermedad que me contagie.
Gran error de mi parte pero eso no lo sabía aún, lo descubriría más tarde.
Me mira y me dice “bueno, vamos a mi casa a buscar unas cosas y vamos a donde tú quieras”. Fuimos a su casa, buscamos sus cosas y claramente no nos fuimos a la montaña un retiro espiritual jajaja.
Nos fuimos a cooogeeerrrrrr.
Siiiiiiiiiiii.
Entiéndanme, tenía muchas, muchas semanas sin estar con nadie porque estaba muy ocupado en un proyecto. Mis ganas se saltaron un código muy valioso e inviolable: “jamás, jamás, pero jama hay que estar con alguien que te insista mucho”. Aplica para muchas cosas en la vida.
Llegamos al lugar. Claramente, la puerta no se había terminado de abrir y ya nos estábamos comiendo a besos y metiendo mano por todos lados. Si íbamos a tener sexo tenía que ser rico.
Mientras nos estamos besando, ella me iba desvistiendo. Como cuando estabas pequeño, te daban un regalo envuelto y destrozabas el empaquete porque querías rápido el regalo. Bueno, así.
Llega al punto que me deja como llegue al mundo: “sin nada de ropa”. Beso a beso va bajando hasta llegar a mi miembro. Lo toma y zassssssssss. No, no fue de inmediato hacer un oral.
Lo tomo y empezó a examinarlo por cada lugar, de arriba abajo, de derecha a izquierda, por todos los puntos cardinales. Se tomó su tiempo.
Luego de un rato, cuando estamos intimando y empezamos a tener un roce más cercano. Me dice: “uy uy uy, ya va, que me arde el clítoris, no estoy lubricada”. Ufff otra bandera roja.
¿Por qué lo digo? Esta chica tenía toda su vagina muy muy pero muy mojada incluyendo el clítoris. Quede con ese extraño asunto en mi cabeza, pero continuamos.
Al terminar, nos duchamos, vestimos y fui a llevarla a su casa. La dejé en su casa. Me fui a la mía.
Justo al amanecer del día siguiente. ¡TOMA! El presentimiento. Las banderas rojas. El tema del clítoris. Todo se materializo y convirtió en realidad. Me había salido un brote en la zona donde el clítoris pegaba en mi piel.
¡MIERDAAA! Esta tipa si tenía algo, dije.
Esos días estaba bástate triste, con depresión por algo fuerte que sucedió en mi vida. Esta nueva noticia de este brote había empeorado mi situación emocional actual.
Casi al segundo de darme cuenta del brote empecé a investigar. Busque todo lo que pude ver y leer sobre cada infecciona de transmisión sexual. Se asemejaba más al herpes.
Busqué un doctor, conseguí su número, paute una cita, en 3 días me verían.
En esos 3 días el brote creció de manera abrumadora, me salió por todos lados ese brote. Era asqueroso. Ya no era un pequeño brote, ahora eran burbujas enormes de infección del virus. ¡ENORMES! Me asusté mucho, me dio miedo.
Llega el día de la cita con el Doc., llegue al consultorio y me estaban esperando. Me dice su asistente “pase, el Dr. Está en su consultorio esperándote”.
Entre, me recibe el Dr., me presente, se presentó y me pide que le cuente que paso.
Le cuento un poco la situación que me paso. Me dice por favor baje mis pantalones y ropa interior para examinarlo. No había terminado de decirlo y ya estaba casi desnudo. Estaba muy ansioso por saber.
Me revisa y en menos de 30 segundos me dice: “esto es herpes”.
Pensé “No me habían quitado 100$ tan rápido en la vida.” Pero eso no era importante en realidad.
El Dr. me dice: “mira, el herpes no tiene cura, lo que podemos hacer es controlar y eliminar un poco más rápido el brote cuando salga, pero NO SE CURA, vivirás con eso para toda tu vida”.
En mi cabeza dije: “este tipo está loco si piensa que voy acepar vivir con esta cosa horrible”.
Me receto los medicamentos. Me indico como tomarlos y que precauciones tener en cuenta ya que jamás me podría curar del herpes. ¡JAMAS!
Lo deje terminar de hablar, recibí las instrucciones médicas y me quede unos minutos más.
Le dije: Doc. No voy a tomar ninguno de estos medicamentos, volteo su mirada hacia mí mirándome con mirada de ¿Que dices?, si no los tomas será peor para ti.
No los tomare ni hare nada de lo que me indicas, solo quería saber que efectivamente estaba en lo correcto basado en mi investigación pero ahora tomare el control YO.
Voy a curarme con CDS; DMSO, TIERRA DE DIATOMEAS, LIMPIEZA PROFUNDA DEL CUERPO, INTESTINO, ALIMENTACION Y NUTRIENTES.
El Doc. Me dijo: Coño tienes razón, por ahí escuche mucho sobre eso con unos colegas médicos. Dale pa´ lante con eso y me cuentas que tal te fue.
Le di un apretón de mano fuerte, le agradecí por su conocimiento y tiempo (100$ por menos de 30 segundos). Y me fui a iniciar mi tratamiento.
Nunca tome fotos del brote porque me parecía muy desagradable a la visa. Pero si hice mis análisis clínicos antes de iniciar y por supuesto salieron positivos para herpes tipo 2.
Repetí los análisis clínicos 30 días después del tratamiento y salieron negativos.
Luego a los 3 meses, 6 meses y 1 año. Absolutamente todos negativos.
Han pasado 4 años y nunca me volvió a salir ningún tipo de brote.
Hay personas que dicen que las infecciones de trasmisión sexual solo se esconden y vuelven aparecer cuando las defensas bajan. ES FALSO. Si lo haces bien se van PARA SIEMPRE.
Yo en estos 4 años de haberme curado, pasé situaciones muy fuertes donde estuve mal emocionalmente, deprimido, bajoneado y jamás. Repito, JAMÁS me volvió a salir ningún brote de ningún tipo. ¡JAMAS!
Mis análisis siguen saliendo negativos. Tengo intimidad con mi chica y me siento totalmente seguro. No tengo esa sensación de miedo de que vuelva a salirme o peor aún de que contagie a alguien.
Mi chica esta saludable Yo estoy saludable.
Recuerda.
No estás solo.
Yo estoy contigo.
Un gran abrazo.
Erick R.